El mercado de relojes de segunda mano ha dejado de ser un nicho oscuro para convertirse en un sector visible y profesionalizado, tanto a escala global como en ciudades como Barcelona. Informes como el de Deloitte (2022) sitúan el mercado mundial pre-owned en una senda de crecimiento notable: pasando de un valor cercano a 20.500 M€ en 2022 a una posible cifra próxima a 36.000 M€ en 2030.
Ese dinamismo se refleja en proyecciones y análisis de consultoras y plataformas (McKinsey, Chrono24, BCG) que sitúan el mercado pre-owned entre 20 y 30 mil millones USD/EUR en fases recientes y proyectan un crecimiento continuado. A nivel local, la oferta visible en comercios, marketplaces y anuncios entre particulares convierte a Barcelona en un actor activo del auge nacional.
Panorama global y local del mercado pre-owned
Las cifras macro muestran cómo la segunda mano relojera ha pasado de una dimensión marginal a otra de mercado estructurado. Proyecciones recopiladas por la prensa del sector recogen valores de 20, 30 mil millones en 2022/2025, y estudios como el de Deloitte advierten de una aceleración hasta 2030.
En paralelo, análisis sectoriales señalan que el segmento pre-owned no es homogéneo: conviven el mercado P2P, los marketplaces internacionales y los distribuidores oficiales que lanzan secciones pre-owned. Esta pluralidad explica la expansión observada en ciudades con fuerte turismo y demanda local, como Barcelona.
El interés se alimenta tanto por razones económicas como por factores culturales: la sostenibilidad, la búsqueda de valor y la percepción del reloj como objeto coleccionable han incrementado la demanda en Europa y España.
Marcas, programas oficiales y legitimación del canal
La entrada de marcas y la creación de programas oficiales han sido determinantes en la legitimación del mercado. Un ejemplo mediático fue el anuncio de Rolex de su programa “Certified Pre-Owned” a finales de 2022. La prensa especializada lo resume con la frase: “El gran impulso lo dio el proyecto Rolex Certified Pre‑Owned”.
La presencia de sellos oficiales y garantías respaldadas por las propias marcas reduce la incertidumbre del comprador y facilita la profesionalización. Forbes España apuntó que la llegada de iniciativas de marcas “afianza la confianza e interés de compradores y coleccionistas”.
Boston Consulting Group y otros análisis estiman que para 2026 más del 30% de la relojería de lujo podría corresponder a relojes de segunda mano, impulsado tanto por los programas oficiales como por la demanda de nuevas generaciones.
Marketplaces, plataformas y nuevos actores
Las plataformas globales (Chrono24, Vestiaire Collective, The RealReal) han profesionalizado el intercambio y la trazabilidad; al mismo tiempo, en España emergen marketplaces y servicios verticales que amplían la oferta y la confianza. Iniciativas recientes como Luxiess (en joyería) demuestran sinergias y la expansión del modelo al sector del lujo en general.
Estos marketplaces facilitan la verificación, las consignaciones y la logística, y han permitido que tanto particulares como comercios profesionales alcancen audiencias mayores. Además, la coexistencia de plataformas internacionales y nacionales incrementa la competencia sobre precio y servicios.
La expansión de canales digitales también se traduce en mayor volumen de anuncios y una oferta más visible: búsquedas locales muestran decenas de anuncios de piezas de gama alta en apps y sitios de segunda mano, lo que refuerza la percepción de mercado activo.
La dinámica en Barcelona: comercios, oferta y demanda
Barcelona refleja el mix nacional: tiendas especializadas, secciones pre-owned de distribuidores y mucha actividad P2P. Comercios locales como ClocksBCN o RelojesLaHora ofrecen servicios de compra-venta, autenticación y garantía, mientras grandes grupos han incorporado secciones como Rabat Pre‑Owned & Vintage lanzado en 2023.
La oferta local aparece tanto en escaparates físicos como en plataformas digitales. Búsquedas concretas , por ejemplo, “Rolex Submariner, Barcelona”, muestran numerosos anuncios activos, lo que evidencia demanda y oferta en el mercado informal entre particulares así como en canales profesionales.
Además, subastadores y casas de consignación en España han registrado remates destacados: subastas con lotes de Patek que alcanzan cifras de seis dígitos son ejemplos de cómo la segunda mano atrae a coleccionistas e inversores también en la esfera local.
Valor, revalorización y volatilidad del mercado
Los índices sectoriales (como los compilados por Bloomberg/Subdial) muestran variaciones por marca y modelo. Por ejemplo, ciertos análisis recogen subidas de Cartier de +2,4% en 12 meses mientras que el índice general ha mostrado altibajos, ilustrando la heterogeneidad del mercado.
Informes sectoriales y prensa apuntan que modelos concretos de Audemars Piguet, Vacheron, Cartier, Patek, Omega y Rolex han experimentado revalorizaciones significativas en periodos de 3 a 5 años; algunos modelos se han revalorizado más del 30% o incluso 60% según el caso. Al mismo tiempo, tras los picos de 2021 y 2022 hubo correcciones y volatilidad en 2023 y 2025.
Las largas listas de espera y la escasez de ciertos lanzamientos han empujado a compradores a acudir al mercado secundario, a menudo pagando primas en reventa. Esa presión de la demanda contribuye a la dinámica de precios y al interés por piezas concretas como inversión y colección.
Servicios asociados, confianza y perspectivas de futuro
En Barcelona proliferan servicios que profesionalizan la experiencia: tasación profesional, autenticación, revisiones completas, recogida a domicilio y propuestas de pago rápido (por ejemplo, «valoración y pago en 24 horas» anunciadas por algunos comercios locales). Estos servicios reducen fricciones y elevan la confianza del cliente.
La consolidación del canal depende también de la transparencia y de la trazabilidad: certificados, garantías y contratos de consignación hacen que la segunda mano sea atractiva tanto para el comprador primerizo como para el coleccionista experimentado.
De cara al futuro, la combinación de factores , sostenibilidad, demanda de millennials y Gen Z, programas oficiales de marcas y evolución de plataformas digitales, sugiere que Barcelona seguirá siendo un nodo importante en el mapa nacional del pre-owned, con posibilidades de profesionalización y crecimiento sostenido.
En resumen, el auge de los relojes de segunda mano en Barcelona es el resultado de tendencias globales que llegan al plano local: mayor legitimidad gracias a marcas, crecimiento de marketplaces y profesionalización del canal. La ciudad combina oferta profesional, actividad P2P y presencia en subastas, lo que la sitúa como mercado activo dentro del fenómeno nacional.
Quienes compran o venden en Barcelona hoy encuentran más herramientas y garantías que hace algunos años, pero también deben estar atentos a la volatilidad y a las variaciones por marca y modelo. La segunda mano no es solo una alternativa más barata: es un ecosistema en evolución que conjuga sostenibilidad, inversión y pasión por la relojería.